Como es ya de costumbre, vengo siempre a escribir aquí cuando las cosas no andan muy bien.
Amistad, muy corta la palabra para lo que de verdad significa. Pero por sobre todas las cosas, es muy subjetiva.
Recientemente me he puesto a pensar lo mucho que significa para mi y he llegado a la conclusión de que debido al transcurso del tiempo y formación de mi personalidad, la he atesorado de una manera inimaginable, ya qué, desde pequeña se me hacia difícil conseguir amigos y moverme en el aspecto social, por eso mismo cada vez que conseguía hacer un vinculo amistoso con alguien, se tornaba muy importante, desde muy pequeña me he tomado muy a pecho, eso de la amistad, por eso siempre he tratado de ser una buena amiga.
Hoy he llegado al punto en que fallé como amiga y podría decir que como hermana. Lamentablemente el ser humano tiende a ser muy egocentrista y sobretodo egoísta y a pesar que te creas una buena persona por distintas buenas causas que crees haber hecho durante tu vida, tarde o temprano sacas a relucir ese monstruo que habita dentro, ese niño egoísta que solo piensa en lo que te conviene, también mostrándolo con orgullo. El orgullo es una maldición del infierno, creado para hacernos quedar mal con los demás y con nosotros mismos, creándonos problemas y percances. Pero no siempre tenemos que vivir pensando en los demás ni poniendo a todos por encima de nosotros, hay que saber cuando actuar, cuando dar todo de nosotros para ayudar o cuando parar cuando hay que parar. Por eso es que la vida es tan maldita, nunca sabes si estas actuando bien o mal, simplemente después de ver las consecuencias, verás si la hiciste bien o mal, si el orgullo te cegó, si te dejaste montar la pata por todos, si de verdad tomaste una buena decisión, todas esas cosas vienen después de tomar acciones en el asunto, en ese asunto que en el momento te daba igual y simplemente te resbalaba ¿por qué? porque pensaste con la cabeza caliente, pensaste solamente en ti, creaste historias y razones a tu favor que después de abrir los ojos te diste cuenta de que eran lo mas ilógico del mundo. Una barrera muy fuerte que te hacia olvidar lo mas esencial de la vida y lo que en realidad te importaba, haciéndote que fuera lo mas insignificante para ti.
Muy pocas veces nos damos cuenta por nosotros mismos de nuestros errores, y ni es exacto el tiempo en que eso pase, quizás nunca suceda o quizás si pase. Si se te abrieron las neuronas cegadas por el orgullo y te diste cuenta de la gran estupidez que cometiste, bien, un gran paso. Pero después de allí es donde viene la real lección, si algunos corren con suerte, la o las personas las cuales les hiciste daño, te perdonan, te dan oportunidad de corregir tu error y con el tiempo todo podría llegar a la normalidad. Pero si corres con mala suerte, la persona te podrá haber superado y cuando llegues ya habrá sido tarde.
En mi caso fue muy tarde, me di cuenta tarde de todo el desastre que creé sin darme cuenta de a quien le hacia daño, y no era cualquier persona, era mi amiga.
No es que he pasado por muchas cosas en mi vida, pero con lo poco que he vivido puedo decir que esto me ha pegado mucho, nunca había "perdido" una amistad y menos por mi culpa. Personas me dicen que si de verdad era amistad, esa persona vuelve a pesar del daño que le pude haber causado con mis actitudes, ya que abrí los ojos y me di cuenta de todo lo que hice, pero de verdad no se ni que pensar, obviamente mis sentimientos hacia esa persona están intactos y a pesar de que ya haya pasado una cierta cantidad de tiempo, todavía me duele demasiado, es algo que en realidad no pongo nada de mi parte en "superarlo" ya que la verdad es, que no quiero, me niego a que todo esto esté pasando y no dejo de culparme por haber tomado actitudes innecesarias . Es una impotencia muy grande no poder hacer nada, ya que ni puedes obligar a las personas que hagan lo que quieres que hagan, ni retroceder el tiempo para corregir tu error.
No se si algún día me diga a mi misma "que estupidez" o si algún día deje de arrepentirme de mis actos, pero lo que siento ahorita no creo que pueda cambiar su sentido. ¿Que si aprendí mi lección? Yo creo que si, y digo creo, porque no se con qué pueda salir yo misma, frente a situaciones nunca antes vividas, y con respecto a la amistad, pues nadie es perfecto y en el campo donde me creía perfecta, fallé de una manera muy chimba.
Todavía no me siento acta para superar la situación, se que algún día aprenderé a vivir con eso pero olvidar NUNCA.

